El número de invitados de una boda puede superar de media las cien personas, y la actitud de cada una de ellas nunca debería ser pasiva. Cierto es que no desempeñan un rol protagonista (excepción hecha de las madrinas y padrinos o de las damas de honor), pero sí tienen un papel importante en esta ceremonia, y su bienestar y satisfacción también es responsabilidad de los wedding planners.
Para desterrar el aburrimiento, saber cómo hacer partícipes a los invitados en una boda es primordial. El libro de firmas, uno de los recuerdos más memorables de este evento, es un aliado en este sentido. En su personalización pueden intervenir todos los invitados del novio y de la novia que deseen consagrar de esta forma su particular sentir hacia los afortunados. Una dedicatoria, una huella, una fotografía u otro detalle les ayudará a aportar su granito de arena desde el corazón.
Inmortalizarse en photocalls y fotomatones es otra de las actividades más originales para hacer en bodas. Estos fondos y atrezos proporcionan un escenario divertido para hacerse retratos, selfies y fotografías grupales, siendo una oportunidad para interactuar con los asistentes y compartir con ellos un momento inolvidable.
Además, las posibilidades del diseño de photocalls son ilimitadas, por lo que no será difícil sorprender a los invitados. Especialmente populares son los murales con el rostro de los novios removible, de forma que los asistentes puedan situarse detrás y fotografiarse como si fueran los futuros marido y mujer. Determinados accesorios con stick —bigotes, máscaras, mensajes de «just married», etcétera— también son útiles para animar las instantáneas y darles un toque creativo.
Otra de las cosas que hacer en una boda es ‘dar el cante’, aunque no en sentido literal. Los karaokes en directo son un must have en fiestas temáticas para adultos que también triunfan en ceremonias nupciales. Temas como «I will survive», «Corazón partío», «Vivo Por Ella», «Un beso y una flor», «Feeling Good», «A dios le pido», «Libre», «Amigos para siempre» o «Let It Go» invitarán a los asistentes a darlo todo y pasar un rato divertido, al tiempo que ponen voz y música a un día para recordar. Un aspecto positivo de esta propuesta es la asequibilidad de su puesta en marca, que sólo requiere un equipo de sonido, un juego altavoces y dos o tres micrófonos.
La máxima de «lo bueno, si es breve, dos veces bueno» es aplicable a cualquier ceremonia nupcial. Y es que alargar demasiado el cóctel o el banquete puede restar dinamismo al evento y provocar el hastío de los invitados, pues no todos desearán prolongar tanto estos momentos. Una excelente solución consiste en dividir el cóctel en dos y elegir menús cortos o estilo buffet para el banquete, a fin de no agotar la paciencia de una parte de los asistentes. Lo mismo puede decirse del reportaje fotográfico; este puede alargarse en exceso, ocasionando molestas esperas si no se desarrolla de forma adecuada.
Otra de las mejores ideas para entretener a los invitados en una boda consiste en realizar una yincana, formando varios equipos o dos bloques compuestos por los familiares y amigos de la novia y del novio, respectivamente. El uso de pistas, preguntas y puzzles mantendrá a todos ocupados, dándoles la ocasión de interrelacionarse y de maximizar su diversión.
En el programa de actividades lúdicas tampoco pueden faltar clásicos como el bingo, que entusiasmará especialmente a los asistentes de mayor edad, o el juego ‘Quién es quién’ (Who is who), que animará a los invitados a conocerse mejor y en muchos casos a formar amistades muy duraderas. Por su parte, una jenga gigante también proporcionará horas y horas de entretenimiento a grandes y pequeños, siendo una propuesta idónea para bodas de día.
Los shows y artistas invitados pueden agregar ese punto de ‘sal’ que todo evento social necesita. Los magos, cómicos, payasos y demás animadores son profesionales capaces de mantener una sonrisa perpetua en el rostro de amigos y familiares. Lógicamente, su contratación engrosará el presupuesto disponible de la boda, pero son una inversión acertada en muchos sentidos.
Cualquiera de estas actividades originales para bodas es perfecta para romper la monotonía y lograr que los invitados se mantengan más activos y comprometidos.








































































































































